Tés aromatizados
Los tés perfumados pertenecen a una tradición antigua.
Una flor, una piel, una fruta seca vienen a posarse sobre la hoja - no para cubrirla, sino para acompañarla.
En Hollin, trabajamos los tés perfumados con mesura. Sin aromas añadidos, sin extracciones artificiales: solo flores y frutas auténticas, elegidas por su precisión, posadas sobre la hoja durante el tiempo necesario para que conserve su memoria.
La colección reúne tés verdes, blancos o negros atravesados por una nota floral o frutal. El jazmín, la rosa, la bergamota, el albaricoque, los cítricos - cada uno aporta un matiz sin romper el equilibrio. La hoja sigue siendo lo primero; el perfume no hace sino prolongarla.
Para beber cuando se busca, en la taza, algo más que un sabor: un paisaje, un respiro, un recuerdo discreto. Una forma de reencontrarse con el té a través de la flor, sin olvidarlo jamás.
Por qué esta selección
Nuestro trabajo con los tés perfumados parte de una negativa: ningún aroma sintético, ninguna extracción. Una flor, una piel, una fruta seca, y nada más. Esta línea reduce deliberadamente la colección, pero garantiza lo que buscamos - un perfume que se intuye, nunca que cubre. La flor sigue siendo la invitada; la hoja, la anfitriona.
La colección
Rocío de Jazmín
9,00 €
Aparición
12,00 €
Flor Blanca
16,00 €
Despertar de Bergamota
16,00 €
Caballero de la rosa
18,00 €
Claro de albaricoque
18,00 €
Bruma de Cítricos
14,00 €
Narciso
12,00 €
Crepúsculo Rojo
Dúo de Flores
14,00 €
Ámbar de Especias
Oro de Yunnan
Madame Butterfly
Los Melocotoneros de las Perlas
Linde Púrpura
El Viento de la Mañana
Preparación y degustación
Seguir la pauta: 75-80 °C para un verde o un blanco perfumado, 90 °C para un negro perfumado. Mantener una infusión breve en la primera taza, para dejar que la flor se pose sin agotarse. Una tetera neutra - porcelana, vidrio - preserva la percepción de las notas añadidas.