Té verde
El té verde ocupa un lugar particular en la tradición asiática.
No oxidado, preserva la frescura de la hoja y la memoria de su terruño.
En Hollin, cada té verde se elige por la precisión de su gesto: un agua clara, una infusión breve, una presencia vegetal que se despliega sin forzarse. Las hojas proceden de jardines antiguos, trabajadas a mano, transformadas con paciencia.
Buscamos aquí una claridad - la de un té que no oculta nada, que permanece simplemente presente. Una lectura del paisaje a través de la hoja, sin aromas añadidos, sin sobrecarga.
La colección reúne tés verdes de China y Japón, a veces realzados con una nota floral cuando la flor se posa sin dominar. Para beber por la mañana por su vivacidad, a mediodía para recobrar el aliento, o como una referencia silenciosa en el transcurso del día.
Por qué esta selección
Elegimos nuestros tés verdes por lo que conservan del paisaje: la altitud, la orientación de los jardines, la paciencia del gesto. Cada lote se prueba antes de entrar en la colección; descartamos aquellos que fuerzan su impronta en favor de los que dejan hablar a la hoja. La Maison no busca la exhaustividad - solo una coherencia de lectura, de un jardín a otro.
La colección
Rocío de Jazmín
9,00 €
Hoja clara
10,00 €
Bruma de Esmeralda
20,00 €
Vergel claro
11,00 €
Dúo de Flores
14,00 €
Madame Butterfly
Arrozal de Otoño
Verde
Los Melocotoneros de las Perlas
El Rayo Verde
La Huella del Dragón
El Viento de la Mañana
Preparación y degustación
Agua filtrada llevada a 75-80 °C, nunca hirviendo. De tres a cuatro gramos de hojas para una tetera de veinte centilitros. Una primera infusión breve - cuarenta segundos -, seguida de infusiones sucesivas, aún más cortas. Preferir una tetera de porcelana o un gaiwan, que no conserva ninguna memoria de un té anterior.