¿Cuáles son las grandes familias de té chino?
Se distinguen principalmente el té verde, el té blanco, el té amarillo, el oolong, el té negro y el pu-erh. Cada familia se define por un grado de oxidación y un método de transformación propios.
El té chino reúne una amplia variedad de familias, cada una vinculada a un terruño y a un saber hacer. Estas son las preguntas más útiles para orientarse.
Se distinguen principalmente el té verde, el té blanco, el té amarillo, el oolong, el té negro y el pu-erh. Cada familia se define por un grado de oxidación y un método de transformación propios.
El té verde chino se calienta generalmente en una cuba o en un wok, lo que da una infusión clara con notas vegetales y tostadas. El té verde japonés suele cocerse al vapor, para una infusión más yodada y densa.
El oolong es un té semioxidado, situado entre el té verde y el té negro. Su grado de oxidación, muy variable, hace de él una familia especialmente rica, de lo floral a lo amaderado.
En la tradición china, la flor —a menudo jazmín— se deposita sobre la hoja durante varias noches, el tiempo necesario para que deje su perfume, y luego se retira. La hoja ocupa el primer plano; el perfume no es más que un soplo.
Un té verde ligero o un té de jazmín suelen ser las puertas de entrada más naturales. Para una presencia más estructurada, un té negro de China ofrece una lectura profunda sin excesiva complejidad.