Cada taza es una pieza única.
Realizada en gres cerámico de alta temperatura, esta taza presenta una superficie deliberadamente irregular, inspirada en la cerámica japonesa contemporánea.
Durante la cocción, el esmalte desarrolla de forma natural variaciones de color y textura.
Matices, burbujas y efectos minerales aparecen directamente en el horno.
Por ello, cada pieza es ligeramente diferente.
La forma sutilmente esculpida ofrece un agarre natural y cómodo, a la vez que conserva una presencia mineral y cálida.
Pensada para el café, el té o las infusiones cotidianas.
Un objeto sencillo, pero vivo.